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VAJILLA VIDRIO Y SILICONA LASSIG
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La introducción a la alimentación autónoma de un bebé es un momento lleno de descubrimientos y, a veces, un pequeño caos. Con la vajilla de vidrio y silicona LÄSSIG, ese proceso se transforma en una experiencia más segura y placentera. Este set ha sido diseñado pensando en la tranquilidad de los padres y en la autonomía creciente de los pequeños, ofreciendo durabilidad y funcionalidad para el día a día.
El juego, compuesto por plato, bol y vaso, está fabricado con vidrio de borosilicato, un material superior al vidrio convencional. Su alta densidad le confiere una resistencia excepcional a golpes, arañazos y cambios de temperatura, lo que minimiza el riesgo de roturas y garantiza una larga vida útil. Además, el vidrio de borosilicato es inherentemente inodoro, insípido y no se decolora, asegurando que los alimentos y bebidas conserven siempre su sabor y pureza, una ventaja crucial para la salud de los niños.
Para esos primeros intentos de comer solos, la base de silicona desmontable es la aliada perfecta. Esta base antideslizante se adhiere firmemente a cualquier superficie lisa, previniendo resbalones y derrames accidentales. A medida que el niño gana confianza y destreza, la base de silicona puede retirarse fácilmente, transformando la vajilla en un conjunto elegante y duradero que acompañará a la familia durante años. Su diseño minimalista y en colores lisos se integra armoniosamente en cualquier hogar, desde los más tradicionales hasta los más modernos de Zaragoza y Aragón.
La seguridad es una prioridad para Nenena, por ello, esta vajilla cumple con las más estrictas normativas europeas. El plato y el bol han sido probados según la norma DIN EN 14372, y la taza según DIN EN 14350:2020-08. Además, está libre de BPA, garantizando la ausencia de sustancias nocivas en contacto con los alimentos. Es un producto apto para niños a partir de 12 meses.
Pensada para la comodidad diaria, esta vajilla es apta para lavavajillas y microondas, facilitando la preparación de comidas y la limpieza posterior. Los elementos de silicona también se desmontan fácilmente para una higiene impecable.
- Ideal para:
- Fomentar la autonomía en la alimentación desde los 12 meses.
- Padres que buscan una vajilla duradera, segura y fácil de limpiar.
- Hogares que priorizan la higiene, ya que el vidrio no retiene olores ni sabores.
- Quienes desean una solución sostenible que se adapte al crecimiento del niño.
- No recomendado para:
- Uso en congelador o en horno convencional.
- Situaciones en las que no haya supervisión adulta debido a que el vidrio, aunque resistente, puede romperse si se cae.
Datos técnicos:
Materiales: Vidrio de borosilicato, silicona.
Tipo de producto: Juego de vajilla.
Dimensiones: Largo 33,5 cm, Ancho 21,5 cm, Alto 7,8 cm.
Peso: 0,948 kg.
Aptitud: Apto para microondas, apto para lavavajillas, apto para contacto con alimentos.
Preguntas frecuentes sobre la vajilla LÄSSIG:
¿Es esta vajilla segura para mi bebé?
Sí, la vajilla LÄSSIG ha sido rigurosamente testada y cumple con las normativas europeas de seguridad (Plato y bol según DIN EN 14372; taza según DIN EN 14350:2020-08). Además, es libre de BPA, garantizando que no hay sustancias nocivas en contacto con los alimentos. Se recomienda usarla siempre bajo supervisión adulta.
¿Puedo usar esta vajilla en el microondas y lavavajillas?
Absolutamente. El vidrio de borosilicato es apto para microondas y toda la vajilla, incluyendo los elementos de silicona, puede lavarse cómodamente en el lavavajillas, facilitando su limpieza diaria.
¿Hasta qué edad puede usar mi hijo esta vajilla?
La vajilla está diseñada para usarse a partir de los 12 meses. Gracias a su base de silicona desmontable y la durabilidad del vidrio de borosilicato, puede adaptarse y ser utilizada por niños más mayores, incluso adolescentes, simplemente retirando la base antideslizante.
¿Qué ventajas ofrece el vidrio de borosilicato frente al plástico o la cerámica?
El vidrio de borosilicato es notablemente más resistente a golpes y cambios de temperatura que el vidrio convencional, y mucho más duradero que el plástico. A diferencia de algunos plásticos, es inodoro, insípido y no se decolora, garantizando una higiene superior y que los alimentos no adquieran sabores extraños. Su transparencia y resistencia lo convierten en una opción higiénica y estética superior.
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