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La transición hacia un sueño independiente es un hito emocionante en el desarrollo de cada niño. Con la cama Montessori júnior Tukki, se ofrece un espacio diseñado para acompañar a los pequeños en este viaje, proporcionándoles un entorno seguro y accesible que fomenta su autonomía desde los primeros pasos.
Esta cama de 90x200 cm permite a los niños y niñas, desde los 24 meses hasta aproximadamente los 10 años, acceder y salir de ella con total facilidad, sin necesidad de ayuda. Esta independencia no solo refuerza su confianza, sino que también contribuye al desarrollo de sus capacidades motrices y a la libertad de movimiento, elementos clave en la filosofía Montessori.
Pensada para la durabilidad y la seguridad, la cama Tukki está construida con materiales cuidadosamente seleccionados:
En Nenena, se comprende que la tranquilidad de las familias es primordial. Por ello, se seleccionan productos que cumplen con los más altos estándares, facilitando el día a día de las familias de Zaragoza y Aragón.
Para el mantenimiento de la cama Montessori Tukki, se recomienda pasar un paño seco para eliminar el polvo superficial. En caso de manchas, utilice un paño ligeramente humedecido en agua jabonosa. Es importante evitar el uso de productos abrasivos o químicos similares que puedan dañar el acabado.
Preguntas frecuentes:
¿Qué colchón es compatible con esta cama?
La cama Montessori Tukki está diseñada para un colchón de 90 x 200 cm. El colchón no está incluido con la cama, permitiendo a las familias elegir el más adecuado para su hijo.
¿Se requiere montaje?
Sí, la cama se entrega desmontada e incluye las instrucciones necesarias para un montaje sencillo en casa.
¿A partir de qué edad es segura la cama Montessori Tukki?
Está recomendada para niños a partir de los 24 meses de edad, ya que a esta edad suelen tener la coordinación y autonomía necesarias para un uso seguro y beneficioso de una cama a ras de suelo.
¿Cuáles son los beneficios de una cama Montessori para mi hijo?
Una cama Montessori fomenta la autonomía y la independencia, permitiendo al niño subir y bajar libremente, lo que potencia su desarrollo motor y su confianza. También le da la libertad de explorar su entorno de forma segura.